Isotta

Cocinera y parlanchina

Me encanta comer y cocinar, me fascinan los idiomas y último pero no menos importante, amo a los seres humanos. ¿Qué más podría hacer en la vida sino juntar mis pasiones?
Aficionada de la cocina desde la niñez, la vida me ha llevado por un camino largo, en diferentes direcciones, hasta aterrizar en Madrid, ciudad que me ha cautivado con su alma acogedora y auténtica.
Mi mujer se burla de mí diciéndome que no podría ser más italiana: muevo excesivamente las manos al hablar, soy muy extrovertida y exagerada, y cuando tomo la palabra no hay quién me la quite. Tiene razón, pero no me gustan los monólogos, una buena conversación siempre necesita al menos dos puntos de vista. Adoro charlar con nuestros huéspedes e intercambiar historias y deseos para el futuro.
La comida y las interacciones humanas me regalan los momentos más bellos y plenos de mi vida. Mi mayor deseo es poder seguir creando experiencias auténticas, para que nuestros huéspedes puedan sentir la misma plenitud y felicidad que siento yo al recibirles.

Andrea

Detallista y pastry lover

Dicen que los opuestos se atraen y, si es verdad, ahora entenderán porque me casé con Isotta.
Soy un poco tímida por lo que, para muchos, lo que hacemos resulta extraño teniendo una personalidad como la mía. Sin embargo, he descubierto que la intimidad y cercanía del social dining, sacan una faceta mía que por lo general solo muestro a mis seres más queridos, una versión que me atrevería decir que es hasta chistosa. El ambiente es propicio para crear relaciones cercanas, que es lo que más valoro.

Además, como bien dice mi título (aportado por Isotta, claro), soy muy detallista y amo la repostería por lo que mi contribución hacia nuestros eventos siempre va por este camino. Junto con Isotta, espero poder construir una comunidad alrededor del buen comer, buenas charlas e intercambio de vivencias. Si el mundo se acaba mañana, espero que mi granito de arena haya sido haber creado una experiencia inolvidable y valiosa para nuestros huéspedes.